zoelux te ayuda a acompañar a cada persona, desde el día que llega de visita hasta que sirve como líder. Sabes quién faltó, a quién hay que visitar y por quién orar. Y el culto, los eventos, la alabanza y las ofrendas quedan en orden, sin cuadernos ni papelitos. Para que vuelvas a lo tuyo: pastorear.
Sin permanencias · cancelas cuando quieras · tus datos siempre son tuyos
Vino el domingo, dejó su nombre en un papelito, y con la semana encima nadie alcanzó a buscarla. No volvió.
Dejó de venir poco a poco. Cuando alguien lo notó ya habían pasado dos meses, y la puerta estaba más cerrada.
El sábado en la noche todavía nadie sabe quién dirige, qué se canta ni en qué tono. El campamento vive en un cuaderno.
Sobres, facturas y fotos sueltas por WhatsApp. Al final del mes nadie tiene las cuentas completas en un solo lugar.
El costo escondido: el pastor terminó de administrador. Y cada hora en papeleo es una hora que no estás con tu gente.
Cada persona tiene un camino. zoelux te ayuda a acompañarlo paso a paso y te avisa cuando alguien necesita que lo busquen.
Y si alguien se va enfriando en el camino, te avisamos a tiempo, mientras todavía se puede hacer algo.
Quien llega por primera vez queda en tu lista de seguimiento, con alguien encargado de acompañarlo. Y cuando vuelve, te enteras: «es su tercera visita». La gente también se puede anotar sola desde su celular en la puerta, y tú solo revisas.
Agendas la visita a la casa con día, hora y quién va. Al encargado le llega el aviso, y después de la visita se anota cómo le fue. Todo queda en la historia de esa persona.
Las peticiones llegan de la puerta, de un cartel en el templo o de quien toma la lista, y no hace falta que la persona sea de la iglesia. Al abrir zoelux ves por quién orar esta semana.
Conversión, bautismo, presentación, matrimonio: la historia de cada persona queda guardada, con su certificado para imprimir y el árbol de su familia.
Escuelas y cursos con sus sesiones y su asistencia. Ves a cada persona avanzar, desde que se inscribe hasta que se gradúa lista para servir.
Células, jóvenes, mujeres, hombres: cada grupo con su líder, su gente y sus reuniones. Cada líder toma la asistencia de su propio grupo y sabe a quién le hace falta llamar.
Cada quien sabe qué le toca y cuándo. Se acabaron las cadenas de mensajes del sábado en la noche.
Cultos, vigilias, retiros y congresos en un solo calendario. Cada evento con su encargado y la gente que se inscribe, con cupo, abonos y lista de espera. En la puerta se toma la asistencia desde el celular, y a los responsables les llega el recordatorio por WhatsApp. ¿Tienes el cronograma del año en una hoja? Le tomas una foto y queda cargado.
El orden del culto en el celular de quien dirige, de sonido y de multimedia, todos viendo lo mismo y marcando por dónde va. Ahí mismo ve quiénes llegaron, por quién orar y los anuncios que hay que dar. Y si hace falta, avisa al equipo con un toque: «sigue la ofrenda», «suban el micrófono».
Armas la lista de canciones con su letra y sus acordes, y le cambias el tono con un toque. A los músicos les llega por WhatsApp qué se canta y cuándo es el ensayo.
Quién va en cada bus, en qué habitación duerme, qué hay que comprar y quién se encarga de cada cosa. Lo que se paga sale de las cuentas de la iglesia, con su soporte.
Salones por edad, cada uno con sus maestras y su lista. La maestra ve la alergia del niño y quién está autorizado para recogerlo. La ficha de salud nunca sale de tu iglesia.
El músico, la maestra, el ujier y quien visita ven en una sola agenda lo que les toca esta semana. Los servidores entran con su número de documento, sin claves que recordar, y desde ahí también dejan los anuncios del culto.
Un anuncio le llega a la congregación como notificación en su celular, y a ti te llega cada semana el resumen de tu iglesia. En los cumpleaños, si lo activas, cada persona recibe en la mañana una tarjeta con su nombre y un versículo.
zoelux trae inteligencia artificial para el trabajo pesado: preparar, diseñar y pasar papeles a limpio. Tú revisas y decides; la herramienta solo te ahorra las horas.
Le das un pasaje o un tema, y te entrega el estudio completo: el bosquejo, los versículos, ejemplos de la vida diaria y preguntas para el grupo. Si algo no te convence, le pides que lo acorte o que rehaga un punto. Y siempre te lo recuerda: la herramienta ordena, la revelación la da el Espíritu Santo.
Escribes de qué se trata la vigilia o el congreso, y zoelux te arma el afiche listo para las redes y para la pantalla del templo. Lo retocas desde el celular: cambias un texto o un color, y lo compartes. Cada mes trae diseños incluidos.
Una foto a la lista de miembros de hace quince años y te deja cada renglón listo para revisar. Si la persona ya estaba, solo le completa lo que le faltaba.
La hoja de actividades del año, el volante o el Excel: le tomas la foto y quedan los eventos en el calendario, con sus encargados.
Una foto al sobre del domingo y queda a nombre de quien lo dio. Una foto a la factura de la luz y queda como gasto en su lugar, con el papel guardado como soporte.
Lo que entra y lo que sale, cada peso con su papel. Sin bolsas de recibos y sin que todo dependa de una sola persona.
Cada aporte queda en la historia de quien lo dio, y cada gasto con su factura adjunta. Cuando alguien pregunta cuánto ha dado este año, la respuesta está ahí.
Encuentra todo aquí: los comprobantes, el cuadre con el banco y el cierre del mes. Se acabó mandarle fotos por WhatsApp.
El mercado, la medicina, el arriendo: queda la constancia de lo que la iglesia entregó, y los nombres solo los ve el pastor.
Lo que se vende después del culto, lo que se fió y los abonos, con el cierre del día cuadrado.
Libro de actas con una numeración que nunca se rompe, y certificados con el membrete de tu iglesia listos para imprimir.
Si supervisas varias iglesias, ves cómo va cada una sin pedirle un informe a nadie. Cada nivel ve lo suyo y lo de sus iglesias.
Con un enlace creas la cuenta en minutos. Te acompañamos a dejar listos tus grupos, tus servidores y el culto del domingo.
Una foto al cuaderno de membresía, o subes tu Excel. ¿Y si no tienes lista de nadie? La gente se anota sola desde su celular el domingo.
Desde el primer domingo ves quién llegó, quién faltó y a quién hay que visitar. Lo demás se va ordenando solo, semana tras semana.
Todo viene incluido en cada plan. Sin permanencias y sin costos de instalación.
¿Más de 300 miembros? Hay tramos hasta 1.000+ y el precio por miembro va bajando.
Distritos, zonas y oficinas nacionales: $60.000 base + $1.500 por iglesia supervisada (tope $350.000).
El tramo se calcula con el promedio de 3 meses y cualquier cambio se avisa antes de cobrarse.
Lo que te confía tu congregación no se mezcla con nada de nadie, cada cambio deja rastro y todo se respalda a diario.
Lo de tu iglesia solo lo ve tu iglesia. Ninguna otra congregación puede ver a tu gente ni tus cuentas, ni por error.
La ficha de salud de un niño no sale de tu iglesia, y las ayudas que entregas solo las ve el pastor. Cada servidor ve lo que le toca y nada más.
Las cédulas y los datos personales se guardan y viajan protegidos, con el mismo tipo de seguridad que usa un banco.
Copias de seguridad automáticas todos los días, y tu información siempre la puedes bajar en Excel o PDF.
Escríbenos y agendamos una demostración de 12 minutos, con una iglesia de ejemplo: desde la visita que llegó el domingo hasta el culto, el campamento de jóvenes y las ofrendas del mes.